De niña solía oír decir a mis padres ante una injusticia. Déjaselo al tiempo, o déjaselo a Dios. Hoy convencida de mi Fe cristiana me doy cuenta de que el tiempo es de Dios.

En el año 1998 el Gobierno cubano en una actitud intolerante, dio por terminada mi labor humanitaria en el campo de la enfermería, en el cual laboré por más de 20 años, sus motivos las actividades de mi esposo el Dr. Oscar Elías Biscet en defensa de la vida y los Derechos Humanos, consideradas por ellos como actividades subversivas.

En el 2006 con conocimientos mínimos de informática hicimos el blog http://www.oscareliasbiscet.blogspot.com , para dar a conocer su situación carcelaria. No pretendo testimoniar en una cuartilla los sufrimientos que por muchos años hicieron disfuncional a nuestras familias, sino como desde la fe se realizaron hermosísimas obras de amor para la gloria y honra de nuestro Señor Jesucristo. Por la fe caminamos en un mundo cruel y deshumanizado, llevando la verdad y el amor cristiano a miles de personas a través de la Isla. En estos viacrucis pude palpar la necesidad que tiene nuestro pueblo de una comunicación de valores y un trato diferente, la inmensa mayoría de los cubanos no tienen acceso a internet ni a una educación exenta de la ideología comunista.

 Vivimos en un país donde se habla un solo idioma el español, ventaja casi única en el mundo. Tenemos muchas cosas en común que no son ideológicas, por mencionar alguna, existe un potencial humano capaz de sacar a nuestra sociedad a una vida mejor, más decente, más digna y más coexistente. .

Para muchos lamentablemente las limitaciones han sido causa de pérdida de esperanzas a proyectos de vida, por así decirlo. Sin embargo la solución a muchos de estos problemas está en nosotros. En muchas ocasiones nuestro actuar cívico y humanista es pautado por la escasa posibilidad de elección y discriminación.

Vivo en la misma área de salud que atendí por más de 10 años, los niños que recibí al nacer y cuide con tanto amor, hoy, son hombres, otros más mayores, ellos viven muy cerca de mí , son testimonios vivos del amor y el respeto que siento hacia ellos como seres humanos, para los cuales tengo siempre los buenos días y el deseo de servirles con mis conocimientos científicos, nunca permití que barreras ideológicas fueran obstáculos para la comunicación humana, por ello siento que mi espacio dentro de la sociedad es tan importante como el de internet.

 El viernes tuve la oportunidad de presenciar en casa de Yoani un debate sobre twitter, no solo ameno y democrático, pues de allí nos llevamos lecciones de comunicación humana respetuosas, impensable años atrás.

 El Domingo el pastor Mario Feliz Llonart fue detenido en Santa Clara junto a otros hermanos, cuando se dirigían a un culto evangélico de la iglesia metodista de esa localidad, fue de suma importancia que un grupo numeroso de personas de diferentes tendencias dentro y fuera de Cuba mantuviéramos la fe y la comunicación hasta lograr su libertad. Todos somos seres humanos, merecemos respetarnos, necesitamos comunicarnos.

29 de Junio de 2011

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