Soy Elsa Morejón  Hernández esposa del Dr. Oscar Elías Biscet González, presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos en Cuba. Mi misiva tiene el propósito de denunciar ante ustedes y ante el mundo las arbitrariedades a que están siendo sometido mi esposo y un grupo de expresos cubanos del llamado Grupo de los 75.

Hace dos años, los presos de la llamada Primavera Negra de Cuba del 2003, fueron sacados de la cárcel por el gobierno cubano  con una condición  jurídica llamada Licencia Extrapenal.  Mi esposo está  entre los presos que decidieron no aceptar el destierro y quedarse en Cuba, la patria que ha jurado no abandonar jamás. Por esta razón se le ha privado de sus derechos cívicos y políticos.

En reiteradas ocasiones, el gobierno cubano le ha negado el permiso para visitar a sus familiares en los EUA, a personalidades del mundo próvida y de Derechos humanos en Europa;  así como a el Primer Ministro de Hungría Víctor Orban, quien lo ha invitado en varias ocasiones a  viajar a su país.

La llamada licencia extrapenal quiere decir que, aunque está en su hogar, él tiene que seguir cumpliendo la injusta sanción de 25 años de cárcel y con un alto riesgo de ser devuelto a prisión por negarse a salir del país definitivamente.

A pesar de que en la actualidad no existen los supuestos motivos por los que fueron sancionados estos presos de la causa de los 75, el gobierno de Cuba jurídicamente no los ha liberado. Por el contrario utiliza esta injusta figura jurídica como presión psicológica y amenaza personal.

El Dr. Oscar Elías Biscet es un hombre pacífico, amante de Dios y defensor de la  vida. Es un ardiente promotor de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Mi marido no  representa ninguna amenaza para sus conciudadanos,  sus proyectos ciudadanos son: abiertos, democráticos y por el bienestar del pueblo de Cuba.

Tanto mi esposo como yo somos cristianos que sentimos un inmenso amor por la familia y nuestra comunidad. Sin embargo, la policía política en Cuba vigila nuestra privacidad desde  frente a mi vivienda, tanto con medios electrónicos como con personal de represión.

Recientemente mi esposo fue sometido a vigilancia personal y persecución por la policía política en motocicletas por las calles de la comunidad donde vivimos, sin motivo aparente, con el único objetivo de amedrentarlo. Según mi esposo uno de éstos  policías lo amenazó con devolverlo a los calabozos en que estuvo hacinado por más de 12 años.

Los juicios sumarísimos y políticos donde fueron sancionados los presos de la causa de los 75 son exponentes del tenebroso sistema judicial cubano. Aún recuerdo las palabras de un abogado defensor de uno de ellos; “hacer justicia, no es hacer política”.

La integridad física y psicológica de mi esposo es responsabilidad del gobierno de Cuba. Ellos serán los responsables de cualquier cosa que le pudiese suceder a él.

Por lo que: Agradecería de antemano que,  tanto Amnistía Internacional como todas  las ONG de Derechos Humanos en el mundo libre y democrático y personas dignas, exijan al régimen de Cuba, la libertad total e incondicional de los prisioneros políticos y de conciencia, incluyendo libertad total al Dr. Oscar Elías Biscet y todos los presos de la causa de los 75.

19 de marzo del 2013

Anuncios