Por. Lic.  Elsa Morejón

@ElsaMorejon

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Evangelio San Juan, capitulo 8, versículo 32.

Jesucristo entró a la historia humana con su nacimiento, y ese día que entró  se llama Navidad. No tiene sentido expresar que la Navidad es una fiesta pagana  como muchos piensan.  No importa que se celebre el 25 de diciembre o, el 6 de enero como lo hacen en el Oriente.  Cuando celebremos la Navidad, celebremos el profundo significado del  nacimiento de Jesucristo. Cristo vino en clamor a este mundo. Dios se ha dado al mundo por amor, introduciéndose en él,  para vivir, sufrir y  morir con nosotros, para resucitar a favor de nosotros y  para llevarnos un día a su gloria también a todos nosotros. Esa es la obra redentora que comienza con la Navidad, con el nacimiento de nuestro señor Jesucristo, por eso el regalo de Dios para la humanidad fue y es Jesucristo.

En 1959 se estableció en Cuba un gobierno comunista. Las celebraciones de la Navidad y los reyes magos fueron cambiadas por celebraciones de fechas políticas y por el culto a la personalidad.

El gobierno persiguió a los cristianos y discriminó a las personas que creían en Dios. Las familias  dejaron de ser funcionales, comenzó la emigración acelerada y constante de sus miembros. La separación familiar por  ideologías políticas creó  un apartheid perdurable hasta los días de hoy. El daño psicológico causado a numerosas familias   es penoso y lamentable. Cifras considerables de madres y padres han perdido a sus hijos, otras se les impide viajar para visitar a sus seres queridos por prohibiciones  en el Sistema Migratorio.

El adoctrinamiento político a los niños en las escuelas y a través de los medios de difusión  masiva es una violación frecuente de los derechos humanos. En realidad el mejor modelo a seguir por un niño o cualquiera otra persona es Jesucristo, el cuál  posee  todas las cualidades o atributos morales  que enaltecen la conciencia humana y beneficia a toda la sociedad.

La mayoría del pueblo cubano ha vivido sin  cultura bíblica. El mismo  régimen comunista que prohibió el cristianismo critica  a su propio pueblo por la pérdida de valores éticos y morales que ellos mismos destruyeron; todo lo contrario a lo que Jesús puede hacer con su amor y poder en el hombre, un individuo transformado en santidad y carácter. El hombre fue hecho a  imagen y semejanza de su creador, según la enseñanza cristiana el hombre es un ser racional y moral, obligarlo a rebelarse contra su creador es conducirlo al pecado.

 

El abuso contra las personas  en las dictaduras tiene sus raíces en un concepto naturalista del mundo y  contradice a la ley divina. Los seres humanos y muy especialmente los cubanos necesitamos que los ideales cristianos se conviertan en la piedra fundamental del humano vivir.

Durante el corriente año, el régimen realizó grandes campañas a favor de modificaciones  económicas en la isla; sin embargo no  han realizado los cambios necesarios para redimir a las familias cubanas de los sufrimientos y las tragedias causadas por el sistema de gobierno imperante por más de cincuenta años.

En mi país todos los medios de comunicacion masiva se encuentran en  poder del estado, y por más de medio siglo le han negado al pueblo de Cuba las festividades navideñas públicas. El cristianismo es una filosofía de reconciliación de los Hombres con Dios y tiene las respuestas para todas las necesidades del género humano.

Los cristianos tenemos un  altar no hecho de manos, que  es Jesucristo, el mismo Dios, y nosotros somos el templo de Dios, en esta Navidad,  oremos y pidámosle a Dios  por nuestros hermanos en Cuba  que sufren injustas prisiones, persecuciones políticas, separación familiar, discriminación,  hambre, desempleo, enfermedades y por la libertad de nuestra  patria.

Dios creó el universo aparte de sí mismo y vino en el momento álgido de la historia para hacer nuestra redención.  El  destino del hombre se encuentra en Jesús. Cristo es la Navidad, es el regalo más grande de amor que Dios nos ha ofrecido.  El mensaje que emana de Jesucristo es de amor, el eterno elixir de la vida. Celebremos la Navidad como el acontecimiento más grande para la humanidad. Disfrutemos de ese amor con alegría, en familia, con amigos o colegas de trabajo, estemos alegres, y el  el cantar de gloria que se oyó en Belén sea nuestro cantico también.

19 de diciembre de 2013

Publicado en :  www.diariolasamericas.com

 

 

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